LA NOCIÓN DE ALTERNATIVA RELEVANTE

Por

Alejandro G. Miroli

em

Andamios v.4 n.7 México dic. 2007

La noción de alternativa relevante fue introducida por Fred Dretske (1970) en el marco de una respuesta al argumento escéptico moderno; dicho argumento se aplicó a lo que podemos llamar la teoría estándar del conocimiento; según la cual:

S conoce P ssi

(TEC1) Condición de creencia: S cree que p.

(TEC2) Condición de justificación: S tiene razones para creer que P.

(TEC3) Condición de verdad: P es verdadera.

Junto a estas condiciones se podía considerar la siguiente condición lógica:

(TEC4) Condición de clausura deductiva: El conocimiento está cerrado bajo implicación lógica: si P y Q son proposiciones y S conoce que P y cree que Q porque conoce que P implica lógicamente Q, entonces S conoce que Q.

Dada dicha teoría estándar, el argumento escéptico era el siguiente (Dretske, 1970: 1011):

1) Sé “Estoy parado leyendo un trabajo sobre alternativa relevante en ciencias”.

2) Si sé “Estoy parado leyendo un trabajo sobre alternativa relevante en ciencias” entonces sé “No estoy en un estado de decepción sensorial masiva, es decir, un cerebro en una cubeta, un sujeto soñando, una ilusión sensorial o ensoñación, un demonio que me engaña, etcétera”.

3) No puedo saber —no estoy justificando— si “Estoy en un estado de decepción sensorial masiva, es decir, un cerebro en una cubeta, un sujeto soñando, una ilusión sensorial o ensoñación, un demonio que me engaña, etcétera” es verdadero o falso, por lo que puede ser falso.

4) Ergo: No puedo saber —no estoy justificando— en saber que “Estoy parado leyendo un trabajo sobre alternativa relevante en ciencias”.

El argumento puede entenderse del siguiente modo: si no hay justificación para P y la carencia de justificación se trasmite deductivamente, entonces ello acarreará la carencia de justificación de Q, aunque Q sea una proposición que parezca evidente y que, en condiciones usuales de conocimiento, ningún actor epistémico negaría. Por ello, el argumento escéptico moderno se centra en mostrar la inconsistencia de las condiciones de justificación y de clausura lógica epistémica.

Fred Dretske tomó esta contradicción como problema por responder. Su punto de partida es el análisis de cierta propiedad lógico–material de ciertos operadores —prefijos oracionales que exigen construcciones complementarias de acusativo oracional.

El autor señala que hay una familia de operadores —por ejemplo “Es verdad que…”, “Es un hecho que…”, “Es necesario que…”, “Es posible que…” (Dretske, 1970: 1007)— que son operadores penetrantes (penetrating operator), pues para ellos se cumple en forma perfecta la siguiente propiedad: si P implica lógicamente Q entonces O (P) —siendo O una variable por cualquier operador penetrante— implica lógicamente O (Q). O sea, penetrabilidad es clausura deductiva. Pero una vez caracterizada esta propiedad se pregunta si hay operadores que no sean penetrantes o si hay grados de penetrabilidad. El examen de numerosos ejemplos lo lleva a sostener que hay numerosos operadores que sólo exhiben una penetrabilidad limitada —”Es extraño que…”, “Es accidental que…”—, de modo que la penetrabilidad define tres familias de operadores: aquellos que pueden ser completamente penetrantes, los semi–penetrantes y aquellos que no tengan penetrabilidad (Dretske, 1970: 1009). Establecido esto, su interés es defender el carácter semi–penetrante de los operadores epistémicos, precisamente para probar que no se les aplica dicho argumento escéptico, ya que “If these operators were no penetrating, many of these objections <los argumentos escépticos que atacan a C2 a partir de C4> might be irrelevant” (Dretske, 1970: 1012), ya que dichos argumentos explotan precisamente la inconsistencia presunta entre TEC2 y TEC4. Dretske tiene que sostener que los operadores epistémicos son semi–penetrantes, porque hay casos obvios en los que opera la clausura, por ejemplo (Dretske, 1970, 1009): si conozco que Juan y María son marido y mujer (= están casados) entonces conozco que María está casada (Conozco (P Q) y (P Q) Q entonces Conozco Q).

En ningún caso la semi–penetrabilidad o no–penetrabilidad será defectiva (i.e. los casos de impericia lógica o desconocimiento lógico) sino que los operadores epistémicos son semi–penetrantes aun en condiciones de omnisciencia lógica (Dretske, 1970: 1010).

Luego de analizar diversos ejemplos, Drestke explica el grado o ausencia de penetrabilidad a partir de dos elementos básicos de los operadores doxásticos y epistémicos:

(1) PRESUPOSICIONES: “The general point may be put this way: there are certain presuppositions associated with a statement. These presuppositions, although their truth is entailed by the truth of the statement, are not part of what is operated on when we operate on the statement with one of our epistemic operators. The epistemic operators do not penetrate to these presuppositions <de modo que> The fact that the epistemic operators do not penetrate to these presuppositios is what helps to make them semi–penetrating” (Dretske, 1970: 1014).

Dretske ilustra esto con el siguiente caso: S ve la cafetera humeando y escucha la tapa titilando dejando escapar vapor. Con esos datos S sostiene que el café está hirviendo, pero, al afirmarlos, la relación que hay entre (a) y (b) no es de consecuencia lógica, sino la relación de tener por seguro (granted) asumir o presuponer. De ese modo, la relación (a) presupone (b) puede describirse del siguiente modo:

(a) “El café está hirviendo” s (b) “Es café lo que está hirviendo en la cafetera”.

“El <líquido que tiene el utensilio llamado cafetera en condiciones normales de empleo = café> está hirviendo” “Es café lo que está hirviendo en la cafetera”.

En este caso la presuposición que está incluida en el término sujeto permite garantizar (b), pero no implica lógicamente (b), pues lo que (a) implica es (b*) “Es <el líquido que tiene el utensilio llamado cafetera en condiciones normales de empleo = café> lo que está hirviendo en la cafetera”. Por consiguiente, tal presupuesto no es alcanzado por la implicación lógica y, por ello, permite imputar una contradicción en TEC1–TEC4.

Además de las presuposiciones, el autor explora otro rasgo de los operadores deónticos y epistémicos que los hace semi–penetrantes: la existencia de aquello que él llama consecuencias contrastivas (contrast consequences).

Anúncios

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s


%d blogueiros gostam disto: